PASTORAL
EN CAMINO
Ante un mundo de continuo cambio, ante todo lo que estamos viviendo en situación de pandemia, tras haber tenido la sensación de “estar parados”, queremos transmitir este lema con transfondo vocacional, de misión y franciscano. Vocacional, recordando a los discípulos de Jesús que escucharon su llamada y se pusieron en camino con Jesús; escucharon y lo siguieron. De misión, porque nos sentimos llamados a seguir construyendo el Reino, de dos en dos, anunciando el Evangelio, dando testimonio, con los hermanos. Y franciscano, al estilo de Francisco de Asís, que se puso a la escucha y se puso manos a la obra, atendiendo a las necesidades de su época, con la ayuda de la oración, con la ayuda de los hermanos, cuidando de la CreacióN.
Nos ponemos en camino, pero nunca solos. En camino CON JESÚS, CON LOS HERMANOS Y CON FRANCISCO Y CLARA DE ASÍS.
Curso 2023/24: ¡VIVE!
- Lo hermoso del camino no es llegar a una meta, sino vivir el camino, el recorrido, el proceso... Tenemos que aprovechar cada momento, cada instante, cada oportunidad... Se nos ofrecen tantas posibilidades durante el camino... Hay que recordar lo que decía Machado: “Se hace camino al andar”. Por eso, vive, siente ese gran regalo que Dios te ha dado y que quiere que la disfrutes al máximo, pero recuerda que siempre es una vida compartida y entregada. ¡Esto sí que es vida!
- Y el que vive, vive agradecido. Agradecido por tantas personas que ha conocido en el camino, que han caminado junto a ti... Agradecido por tantos momentos buenos, y también no tan buenos, que has podido compartir... Agradecido a Dios por haber estado tan pendiente de ti en todo momento, por haberse hecho compañero de camino...
- Y el que vive, siente la bendición de Dios, se siente bendecido. Siente que todo ha sido regalo suyo, que en todo momento ha estado a tu lado, te ha cuidado, has sido el niño de sus ojos, te ha sanado... Es el que vive y experimenta el deseo de san Francisco cuando escribe al hermano León esa bendición que tan bien conocemos: El Señor te bendiga y te guarde, te muestre su rostro y tenga piedad de ti. Te dirija su mirada y te dé la paz...
- Y el que vive, vive con alegría. Esa alegría de la que nos habla san Francisco en más de una ocasión en sus escritos. Es la alegría franciscana que nos ayuda a ver la vida con otros ojos, a ver la vida con la mirada de Dios: con misericordia, con bondad, con cariño...
- Y porque VIDA es lo que ha venido Jesús a traernos. Él es la Vida, y con su Resurrección viene a traernos la vida y la vida en abundancia. Porque vida es lo que Jesús ha ido dando y regalando, a través de la sanación, a través de la curación, a través del perdón, a través de su Palabra... Tenemos tantos pasajes en el Evangelio donde Jesús ofrece vida, que se harían muy extensos los ejemplos: al ciego, al paralítico, a la mujer pecadora, el endemoniado, Lázaro... Además, impulsando el valor cristiano de la vida, nos podría dar juego para trabajar temas de bioética.
La reflexión que sustenta el lema de este curso: En camino ¡Vive! Es una invitación a abrirse a la vida con todas sus consecuencias, a vivir con pasión, con alegría y disfrutando del camino. A sentir la mano de Dios en todo lo que acontece y en todas las personas con las compartimos la vida.
Respirar hondo y saber trascender para poner en valor la vida que nos atraviesa cada día, sentir en nuestro interior la verdadera alegría que nos ayuda a vivir con misericordia como nos dice San Francisco.
Un corazón alegre es un corazón agradecido.
Es Jesús mismo quien nos invita a vivir de verdad quien nos da vida y vida en abundancia. Seguir sus pasos es amar como Él, perdonar como Él, acoger como Él… VIVIR como Él.
Los colores vibrantes siguen marcando la línea estética de la imagen como en los años anteriores.
El amarillo cobra un protagonismo especial porque es un color primario y eso nos evoca al origen, a nuestra esencia, a quienes somos. Ademas es un color que irradia luminosidad, vitalidad y calidez. Simboliza alegría, felicidad, creatividad, fuerza, energía y en definitiva vida.
Es la palabra VIVE el centro de todas las miradas en esta imagen. Hemos sustituido las exclamaciones por los destellos gráficos intencionadamente para que en las traducciones no se descuadre demasiado el diseño.
Creemos que la vitalidad del cartel es suficientemente expresiva.
VIVE es una invitación, un impulso y a la vez un testimonio.
Las pequeñas líneas de diferentes colores y tamaños reflejan nuestros caminos y momentos vitales diferentes y confluyen en la palabra VIVE para recordarnos que todo es vida, los momentos buenos, los regulares y los de tristeza o soledad. El camino es la vida, son nuestros pasos los que construyen la historia, los que marcan la vida que queremos vivir, hacia dónde queremos caminar.
El Cristo de San Damián como fondo del cartel nos recuerda que El es la Vida y de ahí mana la nuestra.